Is This It – The Strokes (2001)
Is This It (2001) revitalizó el garage rock con crudeza lo-fi y actitud neoyorquina. Inspiró el renacimiento indie, dejó himnos y cambió el rock moderno. En medio de un panorama musical saturado por el pop prefabricado, el nu metal desbordado y una electrónica cada vez más orientada al consumo
Korn – Korn (1994)
1994 parió clásicos… pero a mí me cambió la química del cuerpo el debut de Korn. Fue una patada en el pecho: groove, funk, hip hop y un metal crudo que sonaba a dolor real, sin filtro. 1994 fue un monstruo para la música. Fue uno de esos años en los que parecía que cada […]
Blue Lines – Massive Attack (1991)
Blue Lines (1991) de Massive Attack fundó el trip-hop: atmósferas downtempo con soul, dub e hip-hop para sentir, no bailar. En 1991, cuando casi todos miraban hacia Seattle y el grunge comenzaba a dominar la conversación cultural, desde Bristol emergía un sonido completamente distinto. Un sonido
Homework – Daft Punk (1997)
Homework debut de Daft Punk: house DIY crudo y filtrado que fundó French Touch, influyó generaciones y sigue urgente hoy. En una escena dominada por el techno minimalista de Detroit, el house de Chicago y el big beat británico, dos jóvenes franceses —Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Chri
GU13: Ibiza – Sasha (1999)
Sasha redefinió la música electrónica en 1999 con el GU13, un álbum técnico y emocional que consolidó el sonido progressive house a nivel mundial. Un momento, un lugar y un disco que hizo historia. Era el verano de 1999 y la isla de Ibiza fue testigo de uno de los momentos cumbre de la música
Lateralus – Tool (2001)
Lateralus (2001) es la obra cumbre de Tool: metal progresivo con filosofía y matemática. Virtuosismo, Fibonacci en “Lateralus” y mantras como “Schism” hipnotizan. Hay discos buenos, porque la musica es buena, pero hay otros que por su complejidad sonora y creatividad se cuecen aparte. Late
Surrender – The Chemical Brothers (1999)
Surrender no solo es un disco marcó a la música electrónica para siempre. Me marcó a mí tambien. Hay discos que te atrapan por sus sonidos, y otros que lo hacen por el momento en el que llegaron a tu vida. Surrender hizo ambas cosas.Lo recuerdo perfecto: viernes 21 de mayo de 1999, una noche [&
Mellon Collie and the Infinite Sadness – Smashing Pumpkins (1995)
Mellon Collie and the Infinite Sadness, es la ópera que construimos sobre las ruinas del grunge, tras la muerte de Kurt Cobain. Si “Nevermind” fue el grito primario que rompió las puertas para la música alternativa en los 90’s, “Mellon Collie and the Infinite Sadness” de “The Smashing
Nevermind – Nirvana (1991)
Nevermind fue mi despertar musical a los 12: rabia, vulnerabilidad y “calma-ruido-calma”. Me llevó al grunge, definió una generación y dejó eco eterno. Nevermind de Nirvana no fue solo mi primer casete comprado con mi propio dinero… fue mi despertar musical. Lo escuchaba todos los días en
