Guía para principiantes de The Strokes: del rock más sencillo de Is This It a sus discos más densos y experimentales, una Ruta para engancharte.
Comenzar a escuchar a The Strokes es entrar a una banda que suena como si el rock se hubiera puesto una chamarra de cuero y hubiera decidido caminar por Nueva York a finales de los 70´s e inicios de los 80´s. Es directo, cool, melódico, pero con una tristeza escondida detrás de la actitud de “Jodanse todos”. La buena noticia es que su discografía es corta y clara. La “trampa” es empezar por el disco más raro o más dividido y pensar que “no eran para mí”. Mejor hazlo como una ruta que te lleve de la mano de lo más accesible a lo más denso, para escuchar cómo pasan del garage-pop a experimentos más oscuros y decisiones más arriesgadas.
Esta guía te ordena los álbumes para que el oído se acostumbre: primero los discos que entran en segundos, luego los que piden más vueltas.
1) Is This It(2001) — La puerta perfecta
Este es el inicio ideal porque aquí The Strokes suenan como una banda que ya “nació” con identidad completa. Canciones cortas, riffs limpios, batería que empuja y la voz de Julian Casablancas como si estuviera cantando desde un teléfono viejo: distante y sexy. Es accesible porque no hay relleno: casi todo son hooks. Si este disco te pega, ya entendiste la esencia del grupo.
Cómo escucharlo: como si fuera un set de 35 minutos sin pausas. Todo fluye.
2) Room on Fire(2003) — La secuela igual de adictiva
Si Is This It es la noche, Room on Fire es la misma noche pero con luces más naranjas: suena más apretado, más pulido, con melodías más claras y coros más cantables. Es accesible porque refina la fórmula en lugar de romperla. Muchos fans lo aman porque tiene esa energía “inmediata” pero con mejores ganchos vocales.
Tip: aquí es donde notas lo buenos que son escribiendo riffs que parecen simples… pero son perfectos.
3) The New Abnormal(2020) — Madurez accesible
Este disco es una gran entrada moderna: suena más amplio, más atmosférico y más emocional, sin perder el ADN Strokes. La producción es más grande y los temas se toman su tiempo, pero siguen siendo canciones que se quedan. Es accesible porque, aunque es más largo, se siente cálido: hay nostalgia, humor, y un Julian que canta más “al frente”.
Cómo escucharlo: de noche o en carretera; es un disco que respira.
4) First Impressions of Earth(2006) — Más músculo y más caos
Aquí la banda se estira: canciones más largas, guitarras más pesadas, momentos oscuros y un tono menos “cool” y más intenso. Es un disco irregular para algunos, pero muy útil en la ruta porque te enseña el lado más muscular y dramático del grupo. Se vuelve más denso porque no todo es gancho inmediato: hay piezas que piden paciencia y contexto.
Tip: escúchalo como un álbum de transición: The Strokes probando hasta dónde podían empujar su fórmula.
5) Angles(2011) — La rareza pop
Angles es accesible por su energía y sus momentos pop, pero denso por su carácter fragmentado: se siente como un collage de ideas, como si la banda estuviera en varios lugares a la vez. Tiene canciones que entran rápido, pero el álbum completo se entiende mejor con varias escuchas, cuando captas su vibra “brillante pero rara”.
Tip: no lo escuches buscando Is This It 2. Escúchalo como “The Strokes jugando con otros colores”.
6) Comedown Machine(2013) — El final del viaje
Este suele ser el disco más subestimado, y también uno de los más densos para principiantes. No es agresivo: es frío, elegante, con un tono de resaca emocional. Hay influencias new wave, sintetizadores discretos y una sensación de despedida. Es denso porque su magia está en lo sutil: no te grita los ganchos, te los deja como humo en el cuarto.
Cómo escucharlo: con audífonos, sin expectativas, dejándolo flotar.
Ruta rápida (si quieres empezar hoy)
Paso 1: Is This It → Room on Fire (la esencia pura).
Paso 2: The New Abnormal (la versión madura y emocional).
Paso 3: First Impressions → Angles → Comedown Machine (la zona densa y experimental).
Un consejo final
The Strokes no son una banda de “virtuosismo”; son una banda de estilo, de melodías y de cómo un riff de guitarra y una frase pueden crear un mundo. Si algo no te gusta en la primera escucha, prueba otra vez, lo digo por experiencia, a veces el secreto no es la intensidad, sino el mood correcto.

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